viernes, 20 de abril de 2012

Educomunicación, más que una suma de elementos

Existen muchos ángulos desde los cuales se puede analizar el concepto de Educación junto al de Comunicación. Ambas actividades son inherentes a la naturaleza humana y requieren de la vida en comunidad, entre otros elementos de contacto. Para reflexionar acerca de ambos, me inclino por mencionar aquí a la Educación Problematizadora enunciada por Pablo Freire.
En su Pedagogía del Oprimido, el pedagogo brasileño nos habla de la Educación Problematizadora en oposición a la Bancaria. Según explica, desde este enfoque no se toma al proceso educativo como una actividad de transmisión y depósito de conocimientos sino que es un acto cognoscente que contribuye a la liberación derribando la contradictoria barrera entre educador y educando. En la Educación Bancaria no existe la instancia de diálogo, pero la Educación Problematizadora instaura una situación gnoseológica claramente dialógica.
Para Freire, el educador ya no es sólo el responsable de Educar sino que en el mismo proceso es educado al tiempo que hilvana un diálogo posibilitador del proceso educativo. Esta situación desacraliza el rol del educador y modifica el concepto de autoridad puesto que ya no hay alguien que eduque a otro sino que ambos lo hacen mutuamente, en diferentes aspectos.

Para Freire “La educación, como práctica de la libertad, implica la negación del hombre aislado del mundo, propiciando la integración” (Freire 1999) .
El conocimiento se construye a partir del diálogo que implica reflexión y acción. El sujeto que enseña/aprende se aborda en relación a su vínculo con el mundo, el mundo con el que interactúa y se relaciona.
Freire asegura que con la Educación Problematizadora se vehiculiza la liberación y la independencia del sujeto, puesto que se orienta hacia la reflexión y la acción. El educando deja de ocupar un espacio de pasividad frente a una realidad opresiva.

Este concepto de Educación habilitada por el diálogo que postula Freire tiene grandes puntos de contacto con el de Comunicación. Al respecto, señala Roberto Aparici “Comunicación implica diálogo, una forma de relación que pone a dos o más personas en un proceso de interacción y de transformación continua” .
Comunicación y Educación no son un mero acto, sino que constituyen procesos de retroalimentación e intercambio que permiten transformar la sociedad en la que vivimos y las relaciones que entablamos. Comunicación y Educación implican, al mismo tiempo diálogo y la identificación de un “otro” (no receptor pasivo) al que se concibe como par.